Historia del viaje: el origen de las postales

Hasta hace poco tiempo las cartas fueron el medio de comunicación más utilizado. Pero luego ellas dieron la marcha inicial para el uso de las postales como nuevo método para comunicarse; por supuesto, antes de la llegada de la computadora y el internet. Una forma de contactar tanto a los amigos como a los familiares cómodamente, cuando uno se va de viaje.

Hoy en día quizás todavía existan algunas personas que las sigan utilizando, pero con la era digital actual y tantas maneras de enviar saludos, información, videos, llamadas, entre otras, sin importar en qué parte nos encontremos, resulta algo difícil pensar que todavía se puedan seguir comunicando mediante ese sistema de postales.

Sin embargo, en su época tuvo su buen auge, su era dorada. Actualmente existen muchos coleccionistas que pagan cualquier cantidad para obtener aquellas postales que todavía les falta en su gran colección. A continuación, haremos un relato del origen e historia de las postales.

¿Cómo se iniciaron las postales?

La tarjeta postal debe su origen a dos personajes: Heinrich Von Stephan y al austríaco Emanuel Herrmann. Por el año 1869 este último publicó a nivel de la prensa un escrito llamado “Acerca de un nuevo medio de correspondencia postal”. En este artículo mencionaba las posibilidades de poder ahorrar los costos en relación al tradicional correo de las cartas, mediantes estas postales.

Emanuel Herrmann

Es decir, sería una tarjeta del tamaño aproximado de un sobre, la cual tendría dos caras. Por un lado llevaría el sello postal y por el otro un espacio para poder escribir un texto breve por parte del emisor hacia el receptor. Por tanto, se ahorraría en sobres y papel, ya que la tarjeta postal no la necesitaría. 

Debemos mencionar que Heinrich Von Stephan, años antes de Emanuel, había propuesto algo parecido en Karlsruhe en una conferencia, explicando sobre una tarjeta de cartulina que midiera más o menos 12 por 16 y que solo llevara el sello postal y un espacio en blanco en el reverso, para una breve escritura. De esta manera se podía ahorrar la mitad en relación a una carta normal. 

Pero esta propuesta no prosperó y alegaron que, por no tener un sobre, la privacidad del comunicado quedaría expuesta; así que fue rechazada por el director de correos, que era su jefe para ese entonces. Seguidamente el Sr Stephan, al ver la negación de su propuesta, realizó un escrito tipo folleto con toda la explicación y la distribuyó entre los representantes de la conferencia.

En cambio, el Sr Herrmann, profesor en Viena, sí tuvo éxito al proponerlo, porque desde el principio advirtió que estas tarjetas solo serían utilizadas para comunicar aspectos cotidianos, breves y nada de tipo íntimo. Entonces, el primer día del mes de octubre del mismo año 1869, el correo austrohúngaro hizo pública al mundo la primera postal, la cual salió del distrito de Perg, en la parte alta de Austria, para llegar a Kirchdorf en Alemania.

Heinrich Von Stephan

La postal llegó al siguiente día. Esta llevaba impreso el sello, sin sobre, con la dirección en una de las caras y el mensaje en la otra. Entonces, la idea fue aceptada al poco tiempo por Adolf Maly, director de correos de Viena, autorizando posteriormente la nueva circulación de estas tarjetas mediante el correo. Seguidamente, se vendieron millón y medio durante el primer mes, pues el costo reducido y la novedad eran bien atractivos.

Además, como se utilizaban de manera muy sencilla, habría un nuevo mercado para ingresar: las personas de poca alfabetización. Pero luego, y por la poca privacidad que tenían, se establecieron algunas reglas. Entre ellas que debían medir 14 por 9 centímetros, y además era obligatorio que tuviesen el enunciado de “tarjeta postal”; también debían llevar la firma y no se permitían ningún tipo de insultos. 

Luego los demás países comenzaron a emitir sus propias tarjetas postales. Por ejemplo, en 1870 el correo británico “El reino de Württemberg y Suiza”. Seguidamente, en 1871 Canadá y Francia. Para 1873 Estados Unidos, luego en 1874 Italia. Posteriormente Argentina en 1878.

Además, en 1874 surgió la “Unión Postal Universal”, en donde se permitía que las postales de cada país ya podrían ser aceptadas por todos los correos del extranjero, es decir, en cualquier parte del mundo. Asimismo, las empresas vieron la gran oportunidad de publicitar en estas postales sus marcas, gracias al bajo costo y que serían vistas por muchas personas; comenzando entonces a cubrirse de avisos los reversos de ellas.

Hasta 1890 este monopolio de la emisión de las postales era manejado por los correos. Pero al entrar al siguiente siglo se permitió la entrada a los editores privados y al ingreso de las imágenes. Podemos observar el gran auge de las tarjetas postales ya para finales del XIX y comienzos del XX, asegurando el éxito en las clases más populares.

¿Cuándo comenzaron a comercializarse las postales ilustradas?

Aunque no se conoce con precisión cuándo exactamente comenzó esta comercialización con las ilustraciones, se calcula más o menos para 1893, para ser vendidas a todo público en general en Chicago durante la Exposición Universal. Pero debemos aclarar que al principio no tenían imágenes, y fue gracias a los fotógrafos que vieron la oportunidad de colocar las ilustraciones en las postales. 

Ahora bien, la plenitud de las postales en este sentido estuvo muy relacionada con el turismo de viajeros en masas. Pues tenían la necesidad de compartir aquellos hermosos paisajes y ciudades que visitaban. De esta manera la fotografía pudo unirse a las tarjetas postales, sobre todo hacia 1902, cuando los británicos modificaron la cara donde se coloca la dirección para permitir que se escribiera en la mitad de ella. 

Entonces quedaba libre el reverso y ya se podría colocar la nueva imagen, representando retratos, paisajes, escenas de humor, visitas reales, exposiciones, entre otros. Además, también se fomentó el entusiasmo para la recolección de estas tarjetas, sobre todo a partir de la fundación de un club para coleccionistas en 1897.

Este se mantuvo en funcionamiento hasta la Primera Guerra Mundial. En la actualidad miles de coleccionistas de todo el globo terráqueo han recuperado esa iniciativa y se siguen comunicando gracias a los envíos de estas tarjetas mediante el internet.

Visita nuestra web y viaja por todo el mundo con lujo y privacidad, conoce más aquí!

Posted in Al rededor del mundo.
Share